EDELMA ROBLERO VELAZQUEZ

http://siteresources.worldbank.org/INTENBREVE/Newsletters/20902847/86-FEB06-EDDisability_SP.pdf

EDUCACIÓN PARA TODOS: LA INCLUSIÓN DE LOS NIÑOS CON DISCAPACIDAD

Susan Peters Unos 40 millones de los 115 millones de niños que no asisten a la escuela son niños con discapacidad. La gran

mayoría tiene impedimentos moderados que no suelen ser evidentes a simple vista ni de fácil diagnóstico, e incluyen aquellos con

dificultades de aprendizaje,problemas de dicción, físicos, cognitivos, sensoriales y emocionales. Es muy común que los

niños discapacitados no hayan asistido nunca a la escuela. Un informe de 1991 realizado por el Relator de las Naciones Unidas

sobre Derechos Humanos y Discapacidad afirma que al menos una de cada 10 personas en la mayoría de

los países vive con una limitante física, cognitiva o sensorial (sordera o ceguera). Se cree que menos de 5 por ciento cumple con

la meta de la iniciativa Educación para Todos en cuanto SERIE ESPECIAL SOBRE EDUCACIÓN PARA TODOS

EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE a completar la educación primaria. Es posible que esta cifra esté aumentando debido a las situaciones mundiales de creciente pobreza, conflictos armados, trabajo infantil, violencia y abuso sexual y VIH/SIDA. Puesto que estos niños forman

parte de una unidad familiar, se estima que al menos 25 por ciento de la población mundial se ve directamente afectada por la

discapacidad. La discapacidad puede ser el factor por el que más se excluye a niños de la educación; esto significa

que el objetivo de la iniciativa Educación para Todos no se podrá cumplir simplemente haciendo más de lo que ya estamos

haciendo. Acercarnos al cumplimiento total de esta meta requerirá nuevas estrategias para llegar a estos niños



La Educación Integrada es una de estas estrategias. Se basa en el principio de que a todos los niños se les debería

dar la oportunidad de aprender y que cuando mejor aprenden es cuando están juntos. Los programas de

Educación Integrada equipan las escuelas comunes y corrientes para que reconozcan y respondan a las

necesidades de diversos estudiantes, incluidos aquellos que han sido tradicionalmente excluidos, tanto del acceso

a la escuela como de una participación igualitaria en ella La Educación Integrada se centra en las

fortalezas individuales que los niños aportan a la escuela, más que en sus deficiencias aparentes,

prestando atención a que los niños tengan la oportunidad de participar en la vida normal de la comunidad o la escuela o a si en el ambiente existen barreras físicas o sociales que lo impidan. Por ejemplo, los niños sordos y ciegos necesitarán maestros que puedan comunicarse

con ellos en lenguaje de señas y material en Braile. Para la mayor parte de los niños con discapacidad, es la falta de instrucción y no su

discapacidad lo que limita sus oportunidades. La Educación Integrada implica que las escuelas y los maestros y maestras acojan y respondan a cada uno de los estudiantes; tal integración beneficia también a la escuela, a los docentes y a todos los estudiantes. Este

enfoque considera las escuelas como comunidades de Estudiantes, la educación como una búsqueda para toda

la vida y su objetivo final es contar con ciudadanos saludables y productivos que puedan contribuir

plenamente a la vida económica, social y cultural del país, la comunidad y la familia. Financiamiento y descentralización

El apoyo de los donantes a la discapacidad dentro de los programas de educación ha sido modesto, aunque se

encuentra actualmente en rápido crecimiento. Las pruebas de esta tendencia se hacen evidentes en el hecho de que de 25 proyectos de educación primaria del Banco Mundial con apoyo a temas de discapacidad, 24 siguen vigentes. El Banco Mundial también apoya

actualmente siete proyectos que abordan temas de discapacidad en la educación secundaria. Un nuevo programa emblemático sobre la discapacidad

acaba de ser lanzado con el auspicio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés) como parte de un seguimiento a la iniciativa Educación para Todos después de Dakar. La UNESCO también ha desarrollado un amplio programa de apoyo a niños con discapacidades


ES BUENO SABER QUE EN LA ACTUALIDAD SE ATIENDAN A NIÑOS CON DISCAPACIDADES PUESTO QUE MERECEN UN TRATO POR IGUAL ES DECIR QUE NO DEBEMOS DE JUZGARLOS DE LO CONTRARIO COMO PEDAGOGOS NUESTRO QUEHACER ES MUY INMENSO DESDE DAR INFORMACIÓN A LOS FAMILIARES ASTA DETECTAR LOS PROBLEMAS DE APRENDIZAJES Y BIEN ES CIERTO QUE EL RETO NO SOLO ES QUE APRENDAN A LEER Y ESCRIBIR, TAMBIEN ES ESENCIAL QUE SE DESEMBUELVAN EN LA SOCIEDAD.

QUE BUENO ES SABER QUE EXISTEN PROGRAMAS O INSTITUCIONES QUE APOYEN LA INTEGRACIÓN DE LOS ÑIÑOS ESPECIALES A UNA EDUCACIÓN POR IGUAL.




Educación inclusiva
integració educativa

educacion para la discapacidad

(millor cancino)


la sociedad que son tan válidos como cualquiera
El debate persiste a la hora de elegir la educación adecuada para las personas minusválidas, entre las dos opciones que existen: la integrada en centros ‘normales’ y la específica para cada discapacidad. Y es que si los propios expertos presentan opiniones diferentes, las familias lo tienen aún más complicado antes de tomar una decisión de la cual va a depender que en un futuro sus hijos puedan valerse por sí mismos y salir adelante en la vida.
“Muchos padres creen que educar a sus hijos es que aprendan a leer y escribir. Nosotros pensamos que, si bien hay que enseñarles a leer y escribir, lo importante es que sepan desenvolverse en la vida diaria, que sean capaces de coger el autobús o ir a hacer la compra, como cualquier otra persona”, asegura Matilde Muñoz de Leyva, directora del Colegio Estudio 3, de AFANIAS (Asociación Pro-Personas con Deficiencia Mental).
Si bien los planteamientos en el mundo de la educación para discapacitados no son siempre tan radicales, ya que dependen de las minusvalías de los afectados, si está claro que es un tema en constante evolución, donde lo que era bueno hace unos años hoy no lo es tanto.
Que los padres elijan el centro adecuado depende de muchos factores y todos los expertos coinciden que cada caso es diferente y debe ser atendido de una forma individualizada. Más aún, cuando la educación es en la actualidad una pieza fundamental para poder coexistir con éxito en una sociedad cada vez más competitiva y preparada, en la que todos, no sólo los discapacitados, tienen dificultades para salir adelante.
En nuestro país las personas que padecen algún tipo de discapacidad tienen dos opciones educativas: la educación integrada con alumnos ‘normales’ y la educación específica. Ante estas dos alternativas la elección no siempre está clara para la familia. Dependerá de la discapacidad del niño y del entorno socio-cultural en el que esté inmerso.
No obstante, cada experto suele tener sus preferencias. Pedro Pérez, director del Instituto para Sordomudos Ponce de León, de Madrid, considera que “la educación específica permite a los niños sordos adquirir una formación que les permite alcanzar un mayor conocimiento del lenguaje oral, aunque sin descartar el lenguaje de signos”. Este defensor de la educación especial infantil asegura que en muchas ocasiones el niño con problemas no es atendido correctamente por sus profesores en los colegios no específicos, ya que no saben cómo tratarlo, por lo que se puede llegar a sentir frustrado y no desarrollar sus capacidades.
Pero no todas las opiniones coinciden. Carmen Jáudenes, técnico educadora deFIAPAS(Federación de Asociaciones de Padres y Amigos de los Sordos) aboga por lograr la integración apoyada en la logopedia y la rehabilitación, aunque reconoce que “hay padres que prefieren los centros específicos”.
Pero si en el mundo de los sordos hay disparidad de opiniones entre los expertos en la materia, en otras discapacidades la elección la marca en muchos casos la situación familiar. “Muchos de los niños ciegos que estudian en colegios de la ONCE lo hacen porque en su entorno familiar tienen problemas o porque han pasado por la educación integrada y no se han adaptado”, explica María Jesús Rodríguez Solís, que atiende como profesora de apoyo a alumnos invidentes y deficientes visuales en centros ‘normales’.
Y es que la ONCE ha conseguido integrar con bastante éxito a sus niños afiliados. Para ello, ha firmado un convenio de colaboración con el Ministerio de Educación para que vayan profesores itinerantes a los colegios que acogen pequeños ciegos, que en teoría pueden ser todos. Así, además de tener un profesor de apoyo en el propio centro, los alumnos con ceguera o deficiencia visual reciben periódicamente la visita de un docente especializado en su discapacidad.
Este sistema ha triunfado y el número de alumnos que van a centros especiales de la ONCE se va reduciendo. Aún así, hay niños que debido a sus malos resultados escolares salen de centros de integración para entrar en centros de la organización de ciegos. “Hay muchos niños que pasan de la educación integrada a la específica achacando sus malos resultados escolares a su problema visual y la falta de adaptación al centro, pero en muchos de estos casos el fracaso escolar persiste, demostrándose que el problema no es la vista sino el niño” apunta Reyes Pérez Rus, técnico de rehabilitación básica de la ONCE.
El planteamiento es diferente en los niños con problemas de tipo psíquico. Matilde Muñoz de Leyva, responsable de Estudio 3, centro especializado en la educación de esta discapacidad, cree posible una educación integrada cuando los niños son más pequeños, porque sus intereses son parecidos, pero considera que a partir de la adolescencia es necesaria una especialización en los contenidos educativos.


Educación para la discapacidad
http://martalozano.wordpress.com/2007/04/25/educacion-para-discapacitados-%C2%BFen-centros-normales-o-especificos/



EDUCACION PARA LA DISCAPACIDAD (ZULEMA CORTEZ)
http://www.rinace.net/rlei/numeros/vol4-num2/art4.pdf

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El presente artículo tomó como base el Informe "Derecho a la educación de las personas con discapacidad en América Latina y el Caribe", elaborado por la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación y presentado en alianza con el CEJIL y el Relator Especial de las Naciones Unidas para el Derecho a la Educación a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el 2009. Este documento presenta datos, la concepción de educación inclusiva presente en marcos internacionales y nacionales, además de ejemplos de la violación del derecho de personas con discapacidad y buenas prácticas. Termina presentando un conjunto de conclusiones y recomendaciones.

La UNESCO estima que alrededor de 40 de los 115 millones de niños y niñas que están fuera de la escuela en el mundo tengan alguna discapacidad. Y que solamente el 2% de los niños y niñas en esta situación
consiguen concluir sus estudios. La tasa mundial de alfabetización de personas adultas con discapacidad
llega apenas al 3%, y al 1% en el caso de las mujeres con discapacidad (PNUD, 1998).

Son escasas las informaciones estadísticas disponibles sobre los índices de abandono o deserción escolar
de los niños, niñas y adolescentes con discapacidad, y casi inexistentes las estadísticas que comparan estos índices con los que corresponden a los alumnos/as sin discapacidad, e igualmente escasos los datos sobre el éxito o fracaso escolar (absoluto y comparativo) de esta población.

Son escasas las informaciones estadísticas disponibles sobre los índices de abandono o deserción escolar
de los niños, niñas y adolescentes con discapacidad, y casi inexistentes las estadísticas que comparan estos índices con los que corresponden a los alumnos/as sin discapacidad, e igualmente escasos los datos sobre el éxito o fracaso escolar (absoluto y comparativo) de esta población.
En América Latina y el Caribe, de acuerdo a datos del Banco Mundial, sólo entre el 20% y el 30% de los niños/as con discapacidad asiste a la escuela y que éstos, cuando entran, suelen ser excluidos enseguida de
los sistemas educativos.
En Colombia, sólo el 0,32% de los alumnos que asisten a la escuela tienen alguna discapacidad – promedio
muy por debajo del porcentaje de niños y niñas con discapacidad en el país. Las cifras son similares en
Argentina (0,69%) y en México (0,52%), mientras que en Uruguay y Nicaragua se informan porcentajes un poco superiores (2,76% y 3,5%, respectivamente), de acuerdo a los datos del Monitoreo Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad (2004).

El acceso a la educación varía según el tipo y el grado de discapacidad, y la gran mayoría de las matrículas
se concentran en la educación primaria. En Chile, las personas con discapacidad sólo alcanzan, en promedio,
6,4 años de escolaridad, bastante menos que el promedio del país. Aproximadamente el 10% termina el nivel secundario en Ecuador, mientras que en El Salvador sólo el 5% (ídem).
Además, los niveles de analfabetismo son bastante más altos entre la población con discapacidad que entre el promedio del país. En el caso de Argentina y Chile, países en dónde el nivel de analfabetismo de la población es del 2,8% y 4,3% respectivamente, entre las personas con discapacidad ese índice alcanza el 15% y 17%. En Bolivia, El Salvador, Nicaragua y Paraguay, el nivel de analfabetismo de personas con discapacidad llega a casi la mitad de esta población, considerando datos de los censos del inicio de los 2000, los últimos disponibles.
Los datos existentes, aunque escasos, evidencian una profunda situación de exclusión. Los Estados de la
región tienen una inmensa deuda social y ética con las personas con discapacidad, titulares de derecho como las demás, de manera que puedan disfrutar plenamente de la realización del derecho a la educación y de todos los otros derechos humanos.


Concepto de discapacidad (LILIANA ESCOBAR CIFUENTES)

Discapacidad es la cualidad de discapacitado. Dicho de una persona, se refiere a aquella que tiene impedida o entorpecida alguna de las actividades cotidianas consideradas normales, debido a la alteración de sus funciones intelectuales o físicas.

A lo largo de los años, la discapacidad ha sido percibida de distintas maneras por la sociedad. En el siglo XX se encontraba vinculada a una condición o función que se consideraba deteriorada respecto a la situación general de un individuo. El término solía hacer referencia a la discapacidad física, la discapacidad sensorial, la discapacidad cognoscitiva, la discapacidad intelectual, las enfermedades mentales y distintos tipos de enfermedad crónica.

En los últimos años, en cambio, la discapacidad comenzó a ser considerada a partir de los derechos humanos. A partir de entonces, se inicia una búsqueda para mantener la discapacidad dentro de la sociedad, con actitudes inclusivas y normas de accesibilidad.

En diciembre de 2006, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) acordó laConvención sobre los Derechos de Personas con Discapacidad para proteger y reforzar los derechos y la igualdad de oportunidades de los 650 millones de personas con discapacidad en todo el mundo.

La accesibilidad es promovida a través de ciertas facilidades que ayudan a salvar los obstáculos del entorno, logrando que los discapacitados puedan realizar la misma acción que pudiera llevar a cabo una persona sin ningún tipo de discapacidad. Estas ayudas técnicas son el alfabeto Braille, la lengua de señas, las sillas de ruedas y las señales auditivas de los semáforos, entre otras.

http://definicion.de/discapacidad/


EDUCACIÓN Y DISCAPACIDAD
Existe un gran debate acerca de si la educación para niños con alguna discapacidad debe darse de manera discriminada o de modo inclusivo, este debate no puede ser visto a la ligera, no se puede simplemente decir hagamos una escuela inclusiva, porque en la realidad las instituciones de educación públicas especialmente en América latina sin tener inclusión ya presentan muchas dificultades, en sus métodos de enseñanza los cuales no están acorde de los cambios de la tecnología, ignorando las necesidades de los niños actuales, son escuelas masivas donde las diferencias individuales son pasadas por alto, donde se le da mayor importancia a la cantidad que a la calidad, teniendo en cuenta esto la inclusión no es la mejor alternativa, pues si en la actualidad la escuela no es un lugar donde se respete la diferencia, teniendo niños especiales se incrementaría más esta dificultad creándole más problemas a la comunidad educativa.

INTEGRACIÓN LABORAL Y EDUCATIVA

Dar trabajo y estudio a las personas en situación de discapacidad es cada día un reto mas importante al que se enfrentan las instituciones educativas y las empresas. Cada día las persona en situación de discapacidad comprenden que ellos pueden tener una vida autónoma y productiva por lo que se interesan no solo en capacitarse a nivel técnico en profesional, sino que también requieren un espacio laboral para aprovechar esas habilidades, ser discapacitado no necesariamente quiere decir que la persona sea dependiente a nivel económico de otros, solo se necesita que las instituciones tengan una mente más abierta pues una gran porción de la población sufre de algún tipo de discapacidad ya sea auditiva, física o mental.


Algunas empresas se escudan para no tener empleados con discapacidad en algunos mitos tales como que las personas discapacitadas se ausentan mucho de sus trabajos por cuestiones de enfermedad o terapias y también por que consideran demasiado trabajo realizar condiciones optimas en la planta física para los discapacitados. Es importante que los empresarios reciban información de primera mano de las ventajas que tiene contratar a personas con discapacidad, que el gobierno otorgue beneficios a estas empresas para fomentar la masificación de la contratación de este tipo de mano de obra, las personas discapacitadas en los entornos laborales o educativos tienden a ser mas responsables y a trabajar con una mejor disposición, además realizan trabajos de gran calidad y precisión.


Si usted se encuentra en situación de discapacidad y no encuentra entornos ni educativos ni laborales en su región debe empezar a asociarse con otras personas en situación de discapacidad y exigir a su gobierno local las condiciones para que desarrolle una vida autónoma, y si es usted empresario y siente que quisiera contribuir y beneficiarse de la mano de obra de personas en discapacidad puede ponerse en contacto con las asociación de discapacitados en su localidad y así empezar a informarse acerca de las ventajas que eso traería a su empresa.


Existen múltiples mecanismos para exigir nuestros derechos somos personas útiles y capaces de salir adelante, no nos acostumbremos a la idea de depender siempre de los demás. Las personas con discapacidad física pueden explorar sus habilidades a nivel intelectual y las personas con discapacidad cognitiva pueden explorar sus habilidades manuales, artísticas, deportivas. Nadie que tenga una discapacidad debe perder la esperanza de ser productivo y útil a la sociedad.


AFECTO EN LA EDUCACIÓN ESPECIAL

LA IMPORTANCIA DEL AFECTO EN LA EDUCACIÓN ESPECIAL

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Uno de los temas álgidos cuando se habla de educación es el tema del afecto, ¿debe ser el profesor cálido con el estudiante? O ¿debe tener una relación formal en la que no se involucre afectivamente con sus alumnos para evitar faltas de respeto o afectarse demasiado con las problemáticas del niño? Esta discusión cobra mas importancia a la hora de hablar de educación especial puesto que en este tipo de educación el alumno requiere mayor compromiso de parte del docente pues la discapacidad le exige al profesor más estrategias, mayor creatividad para hacer que sus alumnos comprendan y aprendan y una mayor tolerancia frente a las diferencias de sus alumnos, además cuando un profesor enseña a alumnos con discapacidad, se movilizan sus recursos afectivos, salen a la luz sus prejuicios acerca de la discapacidad.

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¿Qué es el afecto?

Para empezar es importante identificar que significa afecto, el afecto es una proceso de interacción social que se da entre dos o más personas, es algo que fluye y se traslada de una persona a otra, es diferente de la emoción pues la emoción es una respuesta individual interna y no requiere la interacción con otro. Brindar afecto requiere un esfuerzo y una intencionalidad, pues las personas se esmeran en demostrar ese afecto y fomentan conductas para ello. Se puede definir también el afecto como el trabajo no remunerado en beneficio de la supervivencia de otras personas (Marteles, 1998) las necesidades de afecto dependen de muchas circunstancias, las personas que han recibido afecto en su infancia y en el transcurso de su vida tienen parte de ese afecto recibido como un recurso a la hora ser afectuoso con otro, pueden expresar emotividad de una manera más natural y espontánea que aquellos que no lo han recibido. Las personas que más afecto necesitan son las personas más vulnerables o dependientes en una sociedad, como los niños, los discapacitados, los ancianos y los enfermos.


Efectos del déficit afectivo

El déficit afectivo provoca que el cerebro esté sometido a un estrés excesivo debido a que, o bien tiene que atender a demasiadas situaciones que aún no está preparado para resolver, en el caso de los niños, o bien tiene que atender a demasiados problemas de otras personas, dejando de lado los propios problemas, en el caso de los adultos (Marteles, 1998).


En los niños, el déficit afectivo se produce tanto por subprotección como por sobreprotección. La subprotección hace que el niño deba afrontar problemas sin tener la capacidad suficiente para superarlos, lo que conduce a un desarrollo desequilibrado de sus capacidades y de su personalidad. Por el contrario, la sobreprotección hace que el niño no adquiera los aprendizajes necesarios para sobrevivir, es decir, que sufra un grave déficit de desarrollo, de modo que, posteriormente, será incapaz de afrontar los retos que le imponga la vida. Ayudar al desarrollo de un niño significa protegerlo de las situaciones que no puede superar y enfrentarlo a las situaciones que sí tiene capacidad para resolver. (Marteles, 1998)


¿Cómo debe ser el profesor que trabaje en educación especial?

Los niños con discapacidades son demandantes de una gran cantidad de afecto especialmente al conocer las historias de ellos podemos identificar muchas experiencias en las que los padres por no aceptar las discapacidades de los hijos los abandonan o les maltratan son niños que crecen en situaciones carentes de afecto y de muestras de ternura, por tanto al llegar al aula escolar esta demanda de afecto recae en la profesora quien aunque no debería ser la primera fuente de afecto de los niños en ocasiones se convierte en la única que lo proporciona y ahí se vuelve a la pregunta inicial ¿favorece el proceso educativo de los niños especiales que los profesoras de los niños sean afectuosas? Los niños con profesores afectuosos demuestran una mejor disposición y motivación en el aula, presentan mejores relaciones con sus compañeros y sus actitudes son más positivas, los profesores afectuosos se preocupan mas por tener un contacto individual con cada niño (aun en grupos grandes) identificando la manera en que el niño debe ser tratado y conociendo la forma adecuada de reforzar positivamente a su alumno, al realizar contacto físico con el niño el profesor le transmite una seguridad mayor y favorece la formación de una autoestima adecuada, cuando el niño ve en su profesor a una persona cercana puede confiar en el cuándo en el y tendrá a quien acudir en caso de necesitarlo.



Un profesor afectuoso es más tolerante a las dificultades que presente el alumno, a los comportamientos desadaptados que presente ocasionados por su discapacidad o por las carencias afectivas a que ha sido sometido, el afecto se puede demostrar con lenguaje verbal o no verbal dentro del aula de clase, contacto visual afectuoso, una caricia, un abrazo, una palabra de felicitaciones o de aliento, pedir a sus compañeros que lo aplauda cuando ha realizado una acción positiva. De igual manera un profesor afectuoso no deja de lados las normas y los límites, el profesor afectuoso debe manejar un equilibrio para determinar cuando debe demostrar al alumno que su comportamiento fue inadecuado y la manera en que debe corregir su conducta. De igual manera debe evitar involucrase demasiado pues esto puede hacer que se afecte con las dificultades del niño lo que le impedirá tomar decisiones adecuadas y objetivas, por eso debe tener muy presente cual es su rol como maestro sin exceder sus funciones para de esta manera dar un trato afectuoso a todos sus alumnos.


Por esto el rol del maestro debe estar muy bien delimitado, encontrando un balance entre la autoridad que no se debe perder en un salón de clase y la vinculación afectiva que se debe tener para promover el desarrollo del menor. Daniel Goleman (2000) en su libro Inteligencia Emocional plantea la importancia de que los profesores y padres realicen en si mismos un proceso de mejoramiento y conocimiento de sus emociones, que les permita dirigir sus emociones de manera que pueda alcanzar resultados exitosos. Esto permitirá que el profesor maneje diversas situaciones dentro del aula de clase. Para responder a la pregunta planteada anteriormente se puede afirmar que el profesor afectuoso si favorece el proceso educativo, pues se ha demostrado que los niños con suficiente contacto avanzan mas en su desarrollo, su capacidad de aprendizaje es mayor y tienen un promedio de vida mas largo, el afecto eleva la capacidad inmunológica del organismo y acelera los procesos de autocuración. La presencia de afecto en el aula disminuye la agresividad y las conductas autoeróticas y estereotipadas, el contacto físico es terapéutico y curativo. El maltrato o la indiferencia produce niños más agresivos, con tendencias a la depresión, incapaces de relacionarse afectivamente y menos motivados ante el aprendizaje.

Bibliografía

MARTELES, ¿QUÉ ES EL AFECTO? Barcelona, 1998http://www.biopsychology.org/biopsicologia/articulos/que_es_el_afecto.htm GOLEMAN, D, INTELIGENCIA EMOCIONAL Ed. Javier Vergara, Argentina, 2000


TIPS ACCESIBLES

los TIPS ACCESIBLES son sugerencias que puedes aplicar en tu trato con personas en situación de discapacidad, principalmente busca que rompamos las barreras de indiferencia hacia quienes nos rodean, especialmente brindar un mano solidaria, con respeto y sin prejuicios, ser generosos y atentos en nuestra cotidianidad, siempre ante cualquier duda sobre como actuar pregunta. Te invitamos a que imprimas y difundas este mensaje en tu lugar de trabajo, en tu casa y especialmente que lo compartas con los niños y con tus amigos.


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TIPS ACCESIBLES, ALTERACIONES DEL COMPORTAMIENTO

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TIPS ACCESIBLES PERSONAS CON DISCAPACIDAD AUDITIVA

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TIPS ACCESIBLES, PERSONAS CON LIMITACIONES COMPRENSIVAS

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TIPS ACCESIBLES, PERSONAS CON DISCAPACIDAD EN EL HABLA

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TIPS ACCESIBLES, PERSONAS CON MULETAS O BASTONES

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TIPS ACCESIBLES PERSONAS DE TALLA BAJA

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TIPS ACCESIBLES PERSONAS CON DISCAPACIDAD EN LA VISIÓN

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TIPS ACCESIBLES ALERGIAS

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TIPS ACCESIBLES LEELOS, ANALIZALOS, APLICALOS, IMPRIMELOS, DIFUNDELOS

AFICHE DE SENSIBILIZACIÓN

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Afiche realizado por Hernán Barajas, estudiante del curso de accesibilidad de la Universidad Santo Tomás de Aquino
AFICHES DE SENSIBILIZACIÓN

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Afiche realizado por Jazmón López Meneses, como trabajo para la catedra de accesibilidad de la Universidad Santo Tomás de Aquino
AFICHES DE SENSIBILIZACIÓN

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Afiche realizado por Jairo Santos como trabajo para la catedra de accesibilidad, de la Universidad Santo Tomás de aquino
TIPS ACCESIBLES

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TIPS ACCESIBLES LEELOS, ANALIZALOS, APLICALOS, IMPRIMELOS, DIFUNDELOS

http://www.ladiscapacidad.com/educacionydiscapacidad/educacion.php
http://www.ladiscapacidad.com/educacionydiscapacidad/afectoyeducacion/afectoyeducacion.php
http://www.ladiscapacidad.com/educacionydiscapacidad/integracionlaboralyeducativa/integracionlaboralyeducativa.php
http://www.ladiscapacidad.com/educacionydiscapacidad/tipsaccesibles/index.html





EDUCACIÒN PARA LA DISCAPACIDAD

Hay que apostar por una educación inclusiva: OIE( Rosaura Lopez Reina)
CIUDAD DE MÉXICO (19/NOV/2010).- La justicia no es tratar a todos por igual. Es tratar a todos por igual en función de lo que es cada uno. “Máxima igualdad, máxima injusticia”.
El fracaso escolar es una losa que pesa sobre muchos sistemas educativos y lo es todavía más ante los alumnos con discapacidad y “frente a ellos arrastramos injusticias históricas a las que debemos enfrentarnos ahora con valentía y decisión”.
“El rumbo está trazado, en México hay voluntad para que haya una educación inclusiva, pero es necesario un cambio profundo en el sistema educativo que facilite la incorporación de todas las personas a las escuelas y capacite a los docentes para que adquieran las competencias para atender a estos alumnos”, comenta en entrevista Álvaro Marchesi, secretario General de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OIE), durante la Cumbre de Líderes en Acción por la Educación 2010, que se llevó a cabo en la Ciudad de México.
Uno de los objetivos de dicha Cumbre, que incluyó a más de 30 expertos mundiales en educación, ha sido compartir experiencias y buena práctica relacionadas con la atención a estudiantes con discapacidad; además de impulsar el compromiso social por la calidad en la educación.
Para el catedrático en Psicología Evolutiva y de la Educación en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid (España), en México suena un eco para que la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad sea también una realidad en el ámbito escolar.
“Que todos los niños aprendan juntos debe ser el objetivo fundamental de la escuela inclusiva”.
—¿Qué caracteriza a una educación inclusiva?, ¿Cuál es el horizonte deseable al que es justo aspirar?
— Supone un proceso en el que hay que enfrentarse a desafíos continuos, entre otros, crear oportunidades para que todos, en especial para que los grupos habitualmente excluidos, se sientan reconocidos, capacitar a los profesores y cuidar sus condiciones de trabajo, así como también favorecer la participación familiar.
Por otra parte, el respeto a las diferencias se aprende desde pequeños, conviviendo y apreciando a aquellos que manifiestan mayores diferencias, la convivencia de todos los niños —con o sin discapacidad— aporta una experiencia enriquecedora y fomenta la comprensión y la solidaridad.
Los niños con necesidades educativas especiales deben escolarizarse en las escuelas ordinarias, favoreciendo así no sólo su proceso de aprendizaje, sino un cambio en las actitudes de las personas.
Nos hemos reunido ahora en México para valorar, entre otros rubros, las posibilidades que ofrecen las experiencias de educación a distancia como una forma especialmente adecuada de respuesta a las necesidades educativas a las personas con discapacidad en el entorno universitario. Para ello es necesario contar con un cuerpo docente apto y preparado para atender las disímiles necesidades de los alumnos.
Murallas infranqueables
A lo largo de sus años como catedrático y activo consejero educativo, Álvaro Marchesi ha llevado a cabo proyectos de distinta índole, entre otros, la educación incluyente para niños con discapacidad.
Para el también autor de una decena de libros sobre el tema, los estudiantes con necesidades educativas especiales ya plantean nuevas demandas educativas asociadas a su discapacidad, ya que no sólo se enfrentan a sus propias barreras de aprendizaje sino a otras relacionadas con la inadecuación de los espacios escolares; así como a la falta de adaptación de los planes de estudios, los métodos de enseñanza y la ausencia de apoyos específicos.
— ¿Qué competencias se esperan de los maestros a la hora de trabajar con alumnos con discapacidad?
— En principio deberá ser una persona que de acogida, valore y respete a todas las personas de la comunidad educativa con la firme convicción que todos los alumnos pueden tener éxito en el aprendizaje con las ayudas necesarias; un docente capaz de organizar el aula para que todos los alumnos aprendan, y ser sensible a las diferencias de los alumnos. Nuestra profesión como profesores supone la atención a grupos diferenciados, y es necesario desarrollar competencias que hagan posible que el aula esté gestionada de manera que todos los alumnos vayan progresando en función de sus posibilidades.
— En el ensayo “Valores y Competencias del educador” usted hace referencia a la necesidad de fortalecer la formación emocional de los docentes, y también al necesario trabajo con las familias.
— La familia es fundamental en el progreso educativo de un país; la escuela debe trabajar con esa comunidad, eso exige preparación, cooperar con la familia, entender sus dificultades. La docencia es una profesión cargada de emociones, en especial con los alumnos, y frente a ello debemos cuidar nuestro equilibrio emocional y el de los otros maestros, de lo contrario podemos sentirnos desbordados, hartos e irascibles en la carrera y en la forma de relacionarnos con los alumnos.
— ¿Cómo cuidar ese equilibro?, ¿Cómo lograrlo?
— Se requieren maestros que mantengan la ilusión desarrollando algún proyecto, algo innovador que les permita actualizar lo que hacen; docentes que se preocupen por aprender más, por actualizarse, personas capaces de crear un entorno de apoyo mutuo, profesores que mantengan el afecto de sus alumnos, docentes que de vez en cuando reflexionen sobre el sentido de la educación, que se pregunten ¿por qué y para qué educar?, ¿por qué estamos en esto? y ¿para qué estamos en esto de educar? Educar supone una acción ética y moral con las nuevas generaciones y con el desarrollo de un país.
— Usted ha comentado que las desigualdades condicionan los rendimientos educativos ¿Cómo describe a México en este sentido?
— México es un país con desigualdades sociales y esto sin duda condiciona los rendimientos educativos; sin embargo, también es un país líder en la región que ha marcado pautas importantes frente al Congreso Iberoamericano de Educación, Metas Educativas 2021, en el que llevamos trabajando ya dos años, y ante la Cumbre de los Líderes en Acción por la Educación 2010.
Se han regulado aspectos esenciales de accesibilidad física en el aula, así como ajustes y adaptaciones en los procesos de educación. El objetivo es lograr, a lo largo de la próxima década, una educación que dé respuesta satisfactoria a las demandas sociales inaplazables, lograr que más alumnos estudien, durante más tiempo, con una oferta de calidad reconocida, equitativa e inclusiva.
http://www.informador.com.mx/mexico/2010/250154/6/hay-que-apostar-por-una-educacion-inclusiva-oie.htm



EDUCACIÓN PARA LA DISCAPACIDAD
(GILBERTO ARRIOLA CORTES)

a continuación presento un link el cual nos vincula a un vídeo en youtube, en este podremos encontrar desde sensibilizarnos de la importancia de educación para la discapacidad hasta los diferentes roles que juegas los elegidos para realizar tales practicas que son sumamente especiales, a si mismo se presenta la forma mas de como trabajar con respecto a los tiempos de teoría y de ejercitación.
http://www.youtube.com/watch?v=jhKG6wdNPIQ




Educación para la discapacidadAdela Zamey González Peréz

La educación para niños con alguna discapacidad debe darse de manera discriminada o de modo inclusivo, este debate no puede ser visto a la ligera, no se puede simplemente decir hagamos una escuela inclusiva, porque en la realidad las instituciones de educación públicas especialmente en América latina sin tener inclusión ya presentan muchas dificultades, en sus métodos de enseñanza los cuales no están acorde de los cambios de la tecnología, ignorando las necesidades de los niños actuales, son escuelas masivas donde las diferencias individuales son pasadas por alto, donde se le da mayor importancia a la cantidad que a la calidad, teniendo en cuenta esto la inclusión no es la mejor alternativa, pues si en la actualidad la escuela no es un lugar donde se respete la diferencia, teniendo niños especiales se incrementaría más esta dificultad creándole más problemas a la comunidad educativa.
La educación especial está destinada a individuos con discapacidades transitorias o definitivas, así como a aquellos con aptitudes sobresalientes. Atenderá a los educandos de manera adecuada a sus propias condiciones, con equidad social. Tratándose de menores de edad con discapacidades, esta educación propiciará su integración a los planteles de educación básica regular, mediante la aplicación de métodos, técnicas y materiales específicos. Para quienes no logren esa integración, esta educación procurará la satisfacción de necesidades básicas de aprendizaje para la autónoma convivencia social y productiva, para lo cual se elaborarán programas y materiales de apoyo didácticos necesarios. Esta educación incluye orientación a los padres o tutores, así como también a los maestros y personal de escuelas de educación básica regular que integren a alumnos con necesidades especiales de educación”(PRONADIS 2009).Es por ello que la educación especial es una buena opción para el desarrollo integral de la población con discapacidad, dado que las personas discapacitadas en muchas ocasiones son objeto de discriminación y exclusión en las escuelas regulares, esto confirma con los resultados de la “Primera encuesta de exclusión, intolerancia y violencia en las escuelas de educación media superior.” (Grafica 21).Sin embargo, se puede observar que en la ley de educación de 1993, en consonancia con el “Acuerdo nacional para la modernización de la educación básica” y con la reforma del artículo 3º constitucional, la educación especial es reorientada a no solo ser la segunda opción o substituto de educación para las personas discapacitadas; sino que estas instituciones deberán ser capaces, en el mejor de los casos, de lograr integrar a esta población a la educación básica regular y ofrecerles las herramientas necesarias para poder desarrollarse de la mejor manera posible en la vida cotidiana; entonces hay algo que no encaja y es digno de analizar ¿porqué se da la exclusión de las personas discapacitadas en la educación media superior? Se hace esta pregunta, porque se supone que las instituciones de educación básica tanto regular como especial tienen la obligación por ley de integrar a estas personas de manera adecuada y sin ser discriminadas en un futuro, el cual puede ser la misma educación media superior; tal vez, esta sea una de las causas de por qué hay un alto índice de deserción escolar de las personas discapacitadas a partir de los 15 años en adelante; la discriminación.


EDUCACIÓN PARA DISCAPACITADOS: ¿EN CENTROS “NORMALES” O “ESPECÍFICOS”? (RUBY CRUZ CRUZ)April 25, 2007 at 3:22 pm (Uncategorized)
  • Los expertos coinciden en que caso debe ser estudiado individualmente antes de tomar una decisión.
  • Elegir bien es fundamental para que salgan adelante y demuestren a la sociedad que son tan válidos como cualquiera
El debate persiste a la hora de elegir la educación adecuada para las personas minusválidas, entre las dos opciones que existen: la integrada en centros ‘normales’ y la específica para cada discapacidad. Y es que si los propios expertos presentan opiniones diferentes, las familias lo tienen aún más complicado antes de tomar una decisión de la cual va a depender que en un futuro sus hijos puedan valerse por sí mismos y salir adelante en la vida.
“Muchos padres creen que educar a sus hijos es que aprendan a leer y escribir. Nosotros pensamos que, si bien hay que enseñarles a leer y escribir, lo importante es que sepan desenvolverse en la vida diaria, que sean capaces de coger el autobús o ir a hacer la compra, como cualquier otra persona”, asegura Matilde Muñoz de Leyva, directora del Colegio Estudio 3, de AFANIAS(Asociación Pro-Personas con Deficiencia Mental).
Si bien los planteamientos en el mundo de la educación para discapacitados no son siempre tan radicales, ya que dependen de las minusvalías de los afectados, si está claro que es un tema en constante evolución, donde lo que era bueno hace unos años hoy no lo es tanto.
Que los padres elijan el centro adecuado depende de muchos factores y todos los expertos coinciden que cada caso es diferente y debe ser atendido de una forma individualizada. Más aún, cuando la educación es en la actualidad una pieza fundamental para poder coexistir con éxito en una sociedad cada vez más competitiva y preparada, en la que todos, no sólo los discapacitados, tienen dificultades para salir adelante.
En nuestro país las personas que padecen algún tipo de discapacidad tienen dos opciones educativas: la educación integrada con alumnos ‘normales’ y la educación específica. Ante estas dos alternativas la elección no siempre está clara para la familia. Dependerá de la discapacidad del niño y del entorno socio-cultural en el que esté inmerso.
No obstante, cada experto suele tener sus preferencias. Pedro Pérez, director del Instituto para Sordomudos Ponce de León, de Madrid, considera que “la educación específica permite a los niños sordos adquirir una formación que les permite alcanzar un mayor conocimiento del lenguaje oral, aunque sin descartar el lenguaje de signos”. Este defensor de la educación especial infantil asegura que en muchas ocasiones el niño con problemas no es atendido correctamente por sus profesores en los colegios no específicos, ya que no saben cómo tratarlo, por lo que se puede llegar a sentir frustrado y no desarrollar sus capacidades.
Pero no todas las opiniones coinciden. Carmen Jáudenes, técnico educadora de FIAPAS (Federación de Asociaciones de Padres y Amigos de los Sordos) aboga por lograr la integración apoyada en la logopedia y la rehabilitación, aunque reconoce que “hay padres que prefieren los centros específicos”.
Pero si en el mundo de los sordos hay disparidad de opiniones entre los expertos en la materia, en otras discapacidades la elección la marca en muchos casos la situación familiar. “Muchos de los niños ciegos que estudian en colegios de la ONCE lo hacen porque en su entorno familiar tienen problemas o porque han pasado por la educación integrada y no se han adaptado”, explica María Jesús Rodríguez Solís, que atiende como profesora de apoyo a alumnos invidentes y deficientes visuales en centros ‘normales’.
Y es que la ONCE ha conseguido integrar con bastante éxito a sus niños afiliados. Para ello, ha firmado un convenio de colaboración con el Ministerio de Educación para que vayan profesores itinerantes a los colegios que acogen pequeños ciegos, que en teoría pueden ser todos. Así, además de tener un profesor de apoyo en el propio centro, los alumnos con ceguera o deficiencia visual reciben periódicamente la visita de un docente especializado en su discapacidad.
Este sistema ha triunfado y el número de alumnos que van a centros especiales de laONCE se va reduciendo. Aún así, hay niños que debido a sus malos resultados escolares salen de centros de integración para entrar en centros de la organización de ciegos. “Hay muchos niños que pasan de la educación integrada a la específica achacando sus malos resultados escolares a su problema visual y la falta de adaptación al centro, pero en muchos de estos casos el fracaso escolar persiste, demostrándose que el problema no es la vista sino el niño” apunta Reyes Pérez Rus, técnico de rehabilitación básica de la ONCE.
El planteamiento es diferente en los niños con problemas de tipo psíquico. Matilde Muñoz de Leyva, responsable de Estudio 3, centro especializado en la educación de esta discapacidad, cree posible una educación integrada cuando los niños son más pequeños, porque sus intereses son parecidos, pero considera que a partir de la adolescencia es necesaria una especialización en los contenidos educativos
http://www.lacerca.com/reportajes/Pagina(02-04-00)-1.htm
http://martalozano.wordpress.com/2007/04/25/educacion-para-discapacitados-%c2%bfen-centros-normales-o-especificos/.

Educacion para la discapacidad


Kenny gabriela velazquez
Reintegración de un niño minusválido, Francia
Reintegración de un niño minusválido, Francia

En el mundo hay más de 650 millones de discapacitados con minusvalías que a menudo les impiden participar en la vida social. Con frecuencia esas personas albergan pocas ilusiones de poder ir a la escuela, desempeñar un trabajo, poseer casa propia, crear una familia y educar a sus hijos, disfrutar de la vida social o ejercer el derecho al voto. La gran mayoría de ellas carece de acceso a las tiendas, las instalaciones públicas y los medios de transporte.
El Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2010 indica que, aunque comparables, es difícil obtener datos fiables. Una fuente muy citada calcula que en el mundo hay 150 millones de niños que viven con algún tipo de discapacidad. Alrededor de cuatro de cada cinco niños discapacitados viven en países en desarrollo. Además, muchos millones de niños viven en familias con padres o parientes que también padecen alguna discapacidad. En todos los grupos de edad, los niveles de discapacidad, tanto moderada como aguda, son más altos en los países de ingresos bajos y medios que en los países ricos. La región que presenta los índices más altos es el África Subsahariana (cifras proporcionadas por la OMS y el UNICEF, 2008).
Algunos ámbitos de actuación en lo referente a los niños discapacitados
Una iniciativa emblemática dirigida por la UNESCO en el marco del programa Educación para Todos, con el fin de garantizar el derecho a la educación y el logro de los objetivos del Marco de Acción de Dakar, en lo referente a las personas que padecen discapacidad.
Elaboración de materiales de promoción y sensibilización, tales como directrices de políticas, carpetas didácticas y DVD para minusválidos.

http://www.unesco.org/new/es/education/themes/strengthening-education-systems/inclusive-education/children-with-disabilities/






EDUCACIÓN PARA LA DISCAPACIDAD


EDUCACIÓN INTEGRADA:
LOGRAR UNA EDUCACIÓN PARA TODOS, INCLUIDOS AQUELLOS CON DISCAPACIDADES Y NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES



SUSAN J. PETERS, PH.D.
Yasmin K. Marroquin Tovilla.
“Un problema predominante en el campo de la discapacidad es la falta de acceso a la educación de parte de los niños y adultos con discapacidades. Puesto que la educación es un derecho fundamental para todos, validado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y está protegida por distintas convenciones internacionales, éste es un problema muy serio. En la mayoría de los países hay una enorme diferencia entre las oportunidades de educación disponibles para los niños con discapacidades y aquellas proporcionadas a los niños sin discapacidades. Simplemente, no podremos cumplir la meta de una Educación para Todos si no logramos revertir esta situación por completo”.
Para abordar esta necesidad de cambio ampliamente reconocida, el Marco de Acción de Dakar 2000 adoptó una Declaración Mundial sobre Educación para Todos que reafirma el concepto de educación como derecho fundamental y establece que dentro de las metas del nuevo milenio de aquí al año 2015 se debe proporcionar educación primaria a todos los niños sin distinción. En la Educación para Todos también se identifica claramente la Educación Integrada como una de las estrategias primordiales para enfrentar los problemas de marginalización y exclusión. “La inclusión se considera la filosofía fundamental en todos los programas de la UNESCO y el principio rector para el desarrollo de la Educación para Todos” (UNESCO, 2002: pág. 17). Este principio surge de varias declaraciones internacionales clave que abordan en forma específica a las personas con Necesidades educativas especiales (SEN). La Declaración de Salamanca y Marco de Acción reviste una importancia especial entre todas ellas y fue secundada por 92 gobiernos y 25 organizacio nes internacionales en la Conferencia Mundial sobre necesidades educativas especiales celebrada en junio de 1994 en Salamanca, España. Este documento clave identifica la Educación Integrada como el medio con el cual se puede lograr una Educación para Todos.
La Declaración de Salamanca afirma que cada niño tiene características, Intereses, capacidades y necesidades de aprendizaje que les son propios y que “aquellos con necesidades educativas especiales deben tener acceso a escuelas ordinarias que deben integrarlos en una pedagogía centrada en el niño, capaz de satisfacer esas necesidades”. La Declaración de Salamanca también afirma que los sistemas educacionales que toman en cuenta la amplia diversidad de características y necesidades de los niños “representan el medio más eficaz para combatir las actitudes discriminatorias, crear comunidades de acogida, construir una sociedad integrada y lograr la educación para todos; además proporcionan una educación efectiva a la mayoría de los niños y mejoran la eficiencia y, en definitiva, la relación costo-eficacia de todo el sistema educativo”.
Debido al alto nivel de participación en esta evolución, el Marco de Acción de Salamanca proporciona quizás la mejor definición intercultural de la EducaciónIntegrada en acción.

La escuela integradora

El principio fundamental que rige la escuela integradora es que todos los niños deben aprender juntos, siempre que sea posible, haciendo caso omiso de sus dificultades o diferencias. Las escuelas integradoras deben reconocer las diferentes necesidades de sus alumnos y responder a ellas, adaptarse a los distintos estilos y ritmos de aprendizaje y garantizar una enseñanza de calidad por medio de un programa de estudio apropiado, una buena organización escolar, estrategias de enseñanza acordes, una utilización atinada de los recursos y una asociación con sus comunidades.
Debería ser, de hecho, una continúa prestación de servicios y ayuda para satisfacerlas continúas necesidades especiales que aparecen en la escuela.
Marco de Acción de Salamanca, 1994.



Definición de educación para necesidades especiales y de necesidades educativas especiales según CINE 97

Intervención y apoyo educacionales destinados a abordar las necesidades educativas especiales. El concepto de necesidades educativas especiales se extiende más allá de aquellos a quienes se podría incluir en las categorías de individuos que padecen deficiencias y cubre a los que fracasan en la escuela debido varias otras razones, consideradas como posibles obstáculos para el óptimo progreso de un niño.
El que este grupo de niños definido en términos más generales necesite apoyo adicional o no depende de la medida en que la escuela deba adaptar su plan de estudios, enseñanza y organización y/o deba proporcionar recursos humanos o materiales adicionales para estimular el aprendizaje eficiente y eficaz de estos alumnos.
Sistema de categorización tripartita
Categoría A: estudiantes cuyas discapacidades tienen claras causas biológicas
Categoría B: estudiantes que experimentan dificultades de aprendizaje sin ningún motivo en especial.
Categoría C: estudiantes que tienen dificultades surgidas debido a alguna desventaja.
Es importante reconocer la diferencia entre impedimento y discapacidad. Disabled Persons International (1981) promueve la siguiente distinción: “El impedimento es la pérdida o limitación de una función física, mental o sensorial a largo plazo o permanente. La discapacidad es la pérdida o limitación de oportunidades de formar parte de la vida normal de la comunidad en un nivel igualitario con otros, debido a barreras físicas y sociales”.
En términos específicos, el modelo social dela discapacidad se centra en el entorno. El modelo médico de discapacidad se centra en un individuo que necesita curación, ya sea con terapia, medicamentos, cirugía o tratamiento especial. Para ilustrar la importancia de esta distinción, es posible que se considere que una niña con un impedimento en un dedo no podrá casarse y que ende no necesita educación. Por otra parte, a un niño con múltiples y graves impedimentos se le podrían entregar servicios integrales de apoyo en la escuela y mecanismos tecnológicos de comunicación que minimizarían en gran medida su impedimento funcional. Aunque el impedimento de esta niña estrictamente es mínimo, el efecto en las opciones y oportunidades de la vida es significativo. Como resultado, no se debe suponer de antemano que la gravedad de un impedimento sea equivalente a una aguda limitación o discapacidad funcional. La distinción entre impedimento y discapacidad también es importante para la Educación Integrada. Cuando el entorno es el eje central, significa que las escuelas y los maestros se deben adaptar a cada alumno individual, lo que implica que alumnos se deben ‘curar’ o adaptar si desean acceder a la educación ‘normal’. Ballard, en Inclusive Education: International Voices on Disability and Justice (Educación Integrada: Voces internacionales sobre discapacidad y justicia), constató que: “Los que apoyan la Educación Integrada y los que se oponen a ella están de acuerdo en que no hay nada en la educación especial que a estas alturas no forme parte de la práctica en las escuelas normales. La educación especial más bien recibe apoyo como una estrategia política para garantizar que algunos estudiantes (que se ajustan a ciertas categorías predeterminadas) reciban servicios adicionales y no sean ignorados o descuidados” (pág. 169)16
http://pdi.cnotinfor.pt/recursos/Logrando%20la%20educacion%20para%20todos.pdf



(MARIA AGUSTINA PENAGOS GORDILLO)


DISCAPACIDAD Y EDUCACIÓN
La educación en México ha progresado de manera significativa en los últimos 50 años; sin embargo, en el caso de los discapacitados la situación es un tanto diferente, ya que según datos del Censo de Población y Vivienda del 2000, el porcentaje de personas con discapacidad entre 6 y 14 años que asistía a la escuela en el momento de la entrevista era similar al porcentaje de la población sin discapacidad, los cuales oscilaban entre un 60 y 65 % (tabla 6 del anexo estadístico); sin embargo, este porcentaje se ve disminuido de manera significativa en el intervalo de 15 a 19 años, ya que es de apenas el 30% de la población con discapacidad que se encuentra en este intervalo. Por otra parte según la Grafica 17 se ve que en tanto el 90 % de la población general asistió a la escuela cuando fue entrevistada, lo hizo el 60% de la población sin discapacidad.
En lo que se refiere al promedio de escolaridad es interesante mencionar el grado de escolaridad de estos mexicanos; al respecto, el cuadro VII muestra que el promedio de escolaridad de ellos fue 3.8 años, que los hombres tenían un promedio de 4.2 años y las mujeres 3.4, corroborando la inequidad de oportunidades de un sexo con respecto a otro.
También cabe señalar que la diferencia entre los porcentajes de hombres y mujeres con discapacidad que asisten a la escuela es mínima, ya que se observo que en todos los rangos de edades estudiadas los porcentajes son muy similares entre sí, esto último nos hace suponer que las oportunidades de educación para mujeres y hombres discapacitados en México son iguales para los dos grupos; (Grafica 18) no obstante, esto no significa que la educación para los discapacitados sea apropiada, si tomamos en cuenta que el promedio de escolaridad de la población de 15 años y mas con discapacidad es de 3.8, este promedio es realmente bajo y nos hace suponer que si bien las oportunidades existen, no están teniendo el alcance que se esperaría tener en las personas con discapacidad (Grafica 19).
Otro factor interesante del XII censo General de Población y Vivienda 2000, es el porcentaje de personas discapacitadas que no saben leer ni escribir, es decir analfabetas; y es aquí donde se ve una amplia diferencia porcentual, ya que mientras las personas con discapacidad presentan un 32.8%, la población total del país muestra un porcentaje de 9.5%, esto nos sugiere que la población con discapacidad a pesar de tener oportunidades, no siempre puede acceder a ellas, lo cual nos hace pensar que en materia educativa los discapacitados se encuentran en una clara desventaja. (Grafica 20), también es necesario decir que el estado de México presenta el mayor número de discapacitados entre 6 y 14 años que no sabe leer ni escribir (Tabla 4 del anexo estadístico)
EDUCACIÓN Y DISCRIMINACIÓN
Ahora bien, las personas discapacitadas son susceptibles a no poder encajar en la educación regular, es por ello que existe la educación especial, la cual está dentro un marco legal bien definido en la Ley General de Educación en 1993, cuya transcendencia de esta ley la podemos resumir de la siguiente manera:
“La educación especial está destinada a individuos con discapacidades transitorias o definitivas, así como a aquellos con aptitudes sobresalientes. Atenderá a los educandos de manera adecuada a sus propias condiciones, con equidad social. Tratándose de menores de edad con discapacidades, esta educación propiciará su integración a los planteles de educación básica regular, mediante la aplicación de métodos, técnicas y materiales específicos. Para quienes no logren esa integración, esta educación procurará la satisfacción de necesidades básicas de aprendizaje para la autónoma convivencia social y productiva, para lo cual se elaborarán programas y materiales de apoyo didácticos necesarios. Esta educación incluye orientación a los padres o tutores, así como también a los maestros y personal de escuelas de educación básica regular que integren a alumnos con necesidades especiales de educación”(PRONADIS 2009).
Es por ello que la educación especial es una buena opción para el desarrollo integral de la población con discapacidad, dado que las personas discapacitadas en muchas ocasiones son objeto de discriminación y exclusión en las escuelas regulares, esto confirma con los resultados de la “Primera encuesta de exclusión, intolerancia y violencia en las escuelas de educación media superior.” (Grafica 21)
Sin embargo, se puede observar que en la ley de educación de 1993, en consonancia con el “Acuerdo nacional para la modernización de la educación básica” y con la reforma del artículo 3º constitucional, la educación especial es reorientada a no solo ser la segunda opción o substituto de educación para las personas discapacitadas; sino que estas instituciones deberán ser capaces, en el mejor de los casos, de lograr integrar a esta población a la educación básica regular y ofrecerles las herramientas necesarias para poder desarrollarse de la mejor manera posible en la vida cotidiana; entonces hay algo que no encaja y es digno de analizar ¿porqué se da la exclusión de las personas discapacitadas en la educación media superior? Se hace esta pregunta, porque se supone que las instituciones de educación básica tanto regular como especial tienen la obligación por ley de integrar a estas personas de manera adecuada y sin ser discriminadas en un futuro, el cual puede ser la misma educación media superior; tal vez, esta sea una de las causas de por qué hay un alto índice de deserción escolar de las personas discapacitadas a partir de los 15 años en adelante; la discriminación.
Ahora bien, no es justo solo criticar y decir que las cosas no están bien, también tenemos que reconocer las virtudes y los alcances que la educación especial en México ha logrado; lo anterior lo podemos observar en la grafica 22 y en el cuadro VIII, pero sobre todo en la descripción que el PRONADIS 2009-2012 realiza de las instituciones de educación especial:
“Actualmente la educación especial comprende los siguientes tipos de servicios: Centros de Atención Múltiple (CAM), Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), Centros de Apoyo para la Educación Preescolar (CAPEP), Unidades de Orientación al Público (UOP) y los Centros de Recursos e Información para la Integración Educativa (CRIE).
Los CAM proporcionan educación inicial y básica (preescolar y primaria), así como formación para el trabajo, a la población escolar con discapacidad y con necesidades educativas especiales. La atención en estos centros es de carácter transitorio, dado que el propósito es integrar a los alumnos a escuelas regulares o al ámbito laboral competitivo. En este tipo de centros se realizan actividades que faciliten a los niños su desarrollo cognitivo, psicomotor, lingüístico y personal. Asimismo, se brinda apoyo psicológico y de orientación educativa a los padres de familia, para involucrarlos en el proceso de enseñanza‐ aprendizaje de sus hijos.
Los CAPEP tienen como objetivo ofrecer respuestas y brindar alternativas psicoeducativas, a alumnos de los jardines de niños que demandan recursos técnicos, humanos y materiales adicionales y/o diferentes, para acceder a los aprendizajes curriculares de la educación preescolar.
Entre 2000 y 2006, la población con discapacidad atendida en servicios de educación especial se incrementó casi 27 por ciento, pasando de 95,702 a 121,345 personas. De manera similar, el número de escuelas de educación especial, centros de atención y unidades de servicio que ofrecen apoyo a la educación regular aumentó de 3,575 a 4,568, lo que representa un crecimiento del 28 por ciento en el periodo (Gráfica 22 y Cuadro VIII).
En 2002 se puso en marcha el Programa Nacional de Fortalecimiento de la Educación Especial y de la Integración Educativa, iniciativa en la que participan diversos sectores: autoridades educativas federales y estatales, profesionales de la educación especial, personal docente y directivo de la educación básica y organizaciones de la sociedad civil, así como investigadores que se ocupan de este campo. Con este programa se clarificó la ruta a seguir para lograr una cultura de integración y la constitución de una sociedad incluyente donde todos los ciudadanos, hombres y mujeres, tengan las mismas oportunidades de acceder a una vida digna.” (PRONADIS 2009-2012).
En la referencia numérica anterior podemos observar, que si bien existe una gama de servicios educativos especiales en la cual las necesidades de las personas con discapacidad son atendidas, estas no son suficientes, se necesita que estas instituciones presenten un crecimiento a lo largo y ancho del país, pero sobre todo se necesita que exista un desarrollo, tal que podría ser el trabajo conjunto con las escuelas de educación regular donde las personas discapacitadas pretenden ser integradas; este trabajo no es fácil, pero necesario.
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http://www.eumed.net/libros/2010e/828/DISCAPACIDAD%20Y%20EDUCACION.htm







EDUCACION PARA LA DISCAPACIDAD ( VIRIDIANA CARREÑO )
http://www.softwarelibre.cl/drupal//?q=node/214


Muchos padres creen que educar a sus hijos es que aprendan a leer y escribir. Nosotros pensamos que, si bien hay que enseñarles a leer y escribir, lo importante es que sepan desenvolverse en la vida diaria, que sean capaces de tomar el microbús o ir a hacer compras, como cualquier otra persona.
Si bien los planteamientos en el mundo de la educación para niños con necesidades especiales no son siempre tan radicales, ya que dependen de las necesidades especiales de los educandos, si está claro que es un tema en constante evolución, donde lo que era bueno hace unos años hoy no lo es tanto.
Que los padres elijan el centro educativo adecuado depende de muchos factores y todos los expertos coinciden que cada caso es diferente que conviene ser analizado y atendido de una forma individualizada. Más aún, cuando la educación es en la actualidad una pieza fundamental para poder coexistir con éxito en una sociedad cada vez más competitiva y preparada, en la que todos, no sólo los niños con necesidades especiales, tienen dificultades para salir adelante.
En nuestro país las personas que padecen algún tipo de discapacidad tienen dos opciones educativas: la educación integrada y la educación especial. Ante estas dos alternativas la elección no siempre está clara para la familia. Dependerá de la discapacidad del niño y del entorno socio-cultural en el que esté inmerso.
No obstante, cada experto suele tener sus preferencias. Por una parte, la educación especial permite a los niños sordos adquirir una formación que les permite alcanzar un mayor conocimiento del lenguaje oral, aunque sin descartar el lenguaje de señas. En defensa de la educación especial infantil se asegura que en muchas ocasiones el niño con problemas no es atendido correctamente por sus profesores en los colegios no especiales, ya que no saben cómo tratarlo, por lo que se puede llegar a sentir frustrado y no desarrollar sus capacidades, debido a la inexistencia de adaptaciones adecuadas y a la falta de comprensión de muchos de los profesores.
Pero no todas las opiniones coinciden, ciertos educadores abogan por lograr la integración apoyada en la logopedia y la rehabilitación, aunque reconocen que “hay padres que prefieren los centros específicos”.
Pero si en el mundo de los sordos hay disparidad de opiniones entre los expertos en la materia, en otras discapacidades la elección la marca en muchos casos la situación familiar. Muchos de los niños ciegos que estudian en colegios especiales lo hacen porque en su entorno familiar tienen problemas o porque han pasado por la educación integrada y no se han adaptado. Y es que la escuela especial ha conseguido integrar con bastante éxito a sus niños.
Hay niños que debido a sus malos resultados escolares salen de escuelas regulares con proyectos de integración para entrar a escuelas especiales de ciegos. Se da el caso de muchos niños que pasan de la educación integrada a la específica achacando sus malos resultados escolares a su problema visual y la falta de adaptación al centro, pero en muchos de estos casos el fracaso escolar persiste, demostrándose que el problema no es la vista sino los recursos aplicados al niño u otros problemas asociados.
Para los niños con problemas de tipo psíquico o con Síndrome de Down la experiencia en escuelas regulares, indica que es posible una educación integrada cuando los niños son más pequeños, porque sus intereses son parecidos, además de contar con los apoyos apropiados de educadores y profesionales afines que intervienen en el proceso. Sin embargo, a partir de la adolescencia es necesaria una especialización en los contenidos educativos. Cabe señalar que lo anterior, no es aplicable a todos los casos.
En el caso de los discapacitados psíquicos o con Síndrome de Down, se consigue su integración en la sociedad enseñándoles, además de los aspectos educativos elementales, tareas básicas de la vida cotidiana y formas de relacionarse con los demás.
Los niños con Síndrome de Down podrán desarrollar todo su potencial de aprendizaje y seguirán los mismos pasos de desarrollo que el resto de los niños, sólo que lo harán más lentamente. Dependerán fundamentalmente de una familia sólida que les brinde amor y pertenencia y de profesionales de apoyo que crean primero en ellos como "personas" y luego como "personas con Síndrome de Down".
En consecuencia, podemos decir que existen niños con necesidades especiales que con una estimulación temprana adecuada, les permitirá acceder a programas de integración en los primeros años de escolaridad. Sin embargo, otros niños requieren de una mayor atención en la etapa preescolar y que esta continúe en la etapa escolar en escuelas especiales, para posteriormente si es posible se puedan integrar
He dejado al margen “sin el animo de discriminar a un tercer grupo de niños con necesidades especiales y que tienen la connotación de graves discapacidades. Existen personas con Síndrome de Down, una discapacidad psíquica, sensorial o física profunda, cuyas posibilidades de recuperación, adaptación al entorno e integración en la sociedad están muy limitadas y que constituyen una pesada carga para las familias. Su atención, una vez estudiado cada caso y sus características particulares, debiera hacerse en Centros altamente especializados procurando el nivel de normalización que en cada situación sea posible.
Nuestra obligación como sociedad y rol del estado es brindarles tres apoyos fundamentales para lograr su verdadera integración en la comunidad:
- Programas de atención temprana: debido a la permeabilidad del cerebro durante los primeros años de vida está demostrado que programas de atenciones tempranas, específicas y bien aplicadas, son eficaces porque los niños que los han seguido mejoran sus capacidades cognitivas y de adaptación. - Participación de especialistas: la participación integral de profesionales (médicos, psicólogos, pedagogos, fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, kinesiólogos, etc.) es fundamental para que los niños con necesidades especiales consigan una atención médica y de rehabilitación especializada de acuerdo con sus necesidades. - Proporcionar los recursos adecuados: no se han de escatimar esfuerzos para dotar a las escuelas públicas y colegios privados, de los apoyos y recursos necesarios, incluidos los de formación del profesorado y para lograr que las adaptaciones curriculares sean un hecho.
Conclusiones:
Uno de los aspectos más importantes en la educación de los niños con necesidades especiales es conseguir que logren una autonomía personal que les permita con el paso del tiempo alcanzar el mayor grado de independencia posible para que consigan una participación cada vez mayor y puedan luchar por lo suyo.
En los avances que se logren en la estimulación temprana, la rehabilitación, la integración familiar, escolar, social y laboral estará la clave para conseguirlo.
La adolescencia es la etapa más difícil porque es cuando el niño comienza a concienciarse realmente de su discapacidad y de las dificultades que ésta le puede ocasionar en su vida cotidiana. A pesar de ello, cada vez son más los que se preparan y aspiran dar el salto a la universidad, aunque lo cierto es que, por diferentes motivos, la mayoría realiza cursos de formación profesional adaptada.
Parece claro que si la educación es importante en personas sin ningún tipo de dificultad añadida, en el caso de los niños con necesidades especiales cobra especial relevancia. Todos los expertos coinciden en que su desarrollo personal está vinculado a las oportunidades que la sociedad les quiera brindar, para que puedan hacer valer todas sus cualidades.
Es tarea de todos
Finalmente, lo fundamental reside en que más allá del potencial de cada niño, es que a su alrededor encuentren el respaldo, el estímulo y los medios necesarios para construir su plenitud. Es imprescindible que cada integrante de la sociedad construya una mirada individualizadora y comprometida que permita rescatar al individuo de la masa impersonal que el ideario colectivo desinteresado o desinformado edifica de las personas con discapacidad.




Educación para la discapacidad


(Dalila Kristell Ramos Morales.)
La educación en México ha progresado de manera significativa en los últimos 50 años; sin embargo, en el caso de los discapacitados la situación es un tanto diferente, ya que según datos del Censo de Población y Vivienda del 2000, el porcentaje de personas con discapacidad entre 6 y 14 años que asistía a la escuela en el momento de la entrevista era similar al porcentaje de la población sin discapacidad, los cuales oscilaban entre un 60 y 65 % (tabla 6 del anexo estadístico); sin embargo, este porcentaje se ve disminuido de manera significativa en el intervalo de 15 a 19 años, ya que es de apenas el 30% de la población con discapacidad que se encuentra en este intervalo. Por otra parte según la Grafica 17 se ve que en tanto el 90 % de la población general asistió a la escuela cuando fue entrevistada, lo hizo el 60% de la población sin discapacidad.
En lo que se refiere al promedio de escolaridad es interesante mencionar el grado de escolaridad de estos mexicanos; al respecto, el cuadro VII muestra que el promedio de escolaridad de ellos fue 3.8 años, que los hombres tenían un promedio de 4.2 años y las mujeres 3.4, corroborando la inequidad de oportunidades de un sexo con respecto a otro.
También cabe señalar que la diferencia entre los porcentajes de hombres y mujeres con discapacidad que asisten a la escuela es mínima, ya que se observo que en todos los rangos de edades estudiadas los porcentajes son muy similares entre sí, esto último nos hace suponer que las oportunidades de educación para mujeres y hombres discapacitados en México son iguales para los dos grupos; (Grafica 18) no obstante, esto no significa que la educación para los discapacitados sea apropiada, si tomamos en cuenta que el promedio de escolaridad de la población de 15 años y mas con discapacidad es de 3.8, este promedio es realmente bajo y nos hace suponer que si bien las oportunidades existen, no están teniendo el alcance que se esperaría tener en las personas con discapacidad (Grafica 19).
Otro factor interesante del XII censo General de Población y Vivienda 2000, es el porcentaje de personas discapacitadas que no saben leer ni escribir, es decir analfabetas; y es aquí donde se ve una amplia diferencia porcentual, ya que mientras las personas con discapacidad presentan un 32.8%, la población total del país muestra un porcentaje de 9.5%, esto nos sugiere que la población con discapacidad a pesar de tener oportunidades, no siempre puede acceder a ellas, lo cual nos hace pensar que en materia educativa los discapacitados se encuentran en una clara desventaja. (Grafica 20), también es necesario decir que el estado de México presenta el mayor número de discapacitados entre 6 y 14 años que no sabe leer ni escribir (Tabla 4 del anexo estadístico)




EDUCACIÓN Y DISCRIMINACIÓN
Ahora bien, las personas discapacitadas son susceptibles a no poder encajar en la educación regular, es por ello que existe la educación especial, la cual está dentro un marco legal bien definido en la Ley General de Educación en 1993, cuya transcendencia de esta ley la podemos resumir de la siguiente manera:
“La educación especial está destinada a individuos con discapacidades transitorias o definitivas, así como a aquellos con aptitudes sobresalientes. Atenderá a los educandos de manera adecuada a sus propias condiciones, con equidad social. Tratándose de menores de edad con discapacidades, esta educación propiciará su integración a los planteles de educación básica regular, mediante la aplicación de métodos, técnicas y materiales específicos. Para quienes no logren esa integración, esta educación procurará la satisfacción de necesidades básicas de aprendizaje para la autónoma convivencia social y productiva, para lo cual se elaborarán programas y materiales de apoyo didácticos necesarios. Esta educación incluye orientación a los padres o tutores, así como también a los maestros y personal de escuelas de educación básica regular que integren a alumnos con necesidades especiales de educación”(PRONADIS 2009).
Es por ello que la educación especial es una buena opción para el desarrollo integral de la población con discapacidad, dado que las personas discapacitadas en muchas ocasiones son objeto de discriminación y exclusión en las escuelas regulares, esto confirma con los resultados de la “Primera encuesta de exclusión, intolerancia y violencia en las escuelas de educación media superior.” (Grafica 21)
Sin embargo, se puede observar que en la ley de educación de 1993, en consonancia con el “Acuerdo nacional para la modernización de la educación básica” y con la reforma del artículo 3º constitucional, la educación especial es reorientada a no solo ser la segunda opción o substituto de educación para las personas discapacitadas; sino que estas instituciones deberán ser capaces, en el mejor de los casos, de lograr integrar a esta población a la educación básica regular y ofrecerles las herramientas necesarias para poder desarrollarse de la mejor manera posible en la vida cotidiana; entonces hay algo que no encaja y es digno de analizar ¿porqué se da la exclusión de las personas discapacitadas en la educación media superior? Se hace esta pregunta, porque se supone que las instituciones de educación básica tanto regular como especial tienen la obligación por ley de integrar a estas personas de manera adecuada y sin ser discriminadas en un futuro, el cual puede ser la misma educación media superior; tal vez, esta sea una de las causas de por qué hay un alto índice de deserción escolar de las personas discapacitadas a partir de los 15 años en adelante; la discriminación.
Ahora bien, no es justo solo criticar y decir que las cosas no están bien, también tenemos que reconocer las virtudes y los alcances que la educación especial en México ha logrado; lo anterior lo podemos observar en la grafica 22 y en el cuadro VIII, pero sobre todo en la descripción que el PRONADIS 2009-2012 realiza de las instituciones de educación especial:
“Actualmente la educación especial comprende los siguientes tipos de servicios: Centros de Atención Múltiple (CAM), Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), Centros de Apoyo para la Educación Preescolar (CAPEP), Unidades de Orientación al Público (UOP) y los Centros de Recursos e Información para la Integración Educativa (CRIE).
Los CAM proporcionan educación inicial y básica (preescolar y primaria), así como formación para el trabajo, a la población escolar con discapacidad y con necesidades educativas especiales. La atención en estos centros es de carácter transitorio, dado que el propósito es integrar a los alumnos a escuelas regulares o al ámbito laboral competitivo. En este tipo de centros se realizan actividades que faciliten a los niños su desarrollo cognitivo, psicomotor, lingüístico y personal. Asimismo, se brinda apoyo psicológico y de orientación educativa a los padres de familia, para involucrarlos en el proceso de enseñanza aprendizaje de sus hijos.
Los CAPEP tienen como objetivo ofrecer respuestas y brindar alternativas psicoeducativas, a alumnos de los jardines de niños que demandan recursos técnicos, humanos y materiales adicionales y/o diferentes, para acceder a los aprendizajes curriculares de la educación preescolar. http://www.eumed.net/libros/2010e/828/DISCAPACIDAD%20Y%20EDUCACION.htm
“Un problema predominante en el campo de la discapacidad es la falta de acceso a la educación de parte de los niños y adultos con discapacidades. Puesto que la educación es un derecho fundamental para todos, validado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y está protegida por distintas convenciones internacionales, éste es un problema muy serio.
En la mayoría de los países hay una enorme diferencia entre las oportunidades de educación disponibles para los niños condiscapacidades y aquellas proporcionadas a los niños sin discapacidades. Simplemente, no podremos cumplir la meta de una Educación para Todos si no logramos revertir esta situación por completo”.Para abordar esta necesidad de cambio ampliamente reconocida, el Marco de Acción de Dakar 2000 adoptó una Declaración Mundial sobre Educación para Todos en 2000, con la cual se reafirma el concepto de educación como derecho fundamental de todos los niños y niñas y establece que dentro de las metas del nuevo milenio, sedebe proporcionar educación primaria a todos los niños sin distinción antes de 2015. En la declaración de Educación para Todos también se identifica claramente a la Educación Integrada como una de las estrategias primordiales para enfrentar los problemas de marginalización y exclusión. Si bien la Educación para Todos y la Educación Integrada comparten el principio fundamental de que todos los niños y niñas deben tener laoportunidad de aprender, esta última plantea que todos ellos deben tener la oportunidad de aprender juntos.
Una enorme cantidad de niños y jóvenes con discapacidades queda en gran medida excluida de lasoportunidades educacionales que ofrece la escuela primaria y secundaria. Dado los vínculos existentes entre exclusión, pobreza y discapacidad, cualquier separación de la educación puede generar una creciente pérdida de libertad y de productividad en el mercado laboral. Por otra parte, todo el mundo reconoce que la educación es un medio para desarrollar el capital humano, mejorar los resultados de la economía y perfeccionar las capacidades y opciones de las personas.
La comunidad internacional ha reconocido (al menos en el nivel normativo) que la educación es un derecho fundamental de los niños y niñas y por consiguiente, se ha comprometido a fijar un marco de acción para abordar este derecho y para revertir la exclusión de acuerdo con los lineamientos de Educación para Todos.
Una Educación Integrada dentro del contexto de las metas de Educación para Todos es un asunto complejo y los estudios pertinentes no ofrecen un enfoque coherente. En primer lugar, en el nivel básico de las políticas y a diferencia del sector salud y los mercados laborales, la discapacidad se percibe como un conjunto de aspectos que afecta a las áreas de salud, educación, asistencia social, empleo, etc. Por este motivo, la formulación de políticas relacionadas con los discapacitados enfrenta el desafío de evitar servicios que sean fragmentados, desiguales y de difícil acceso. En segundo lugar, una Educación Integrada se puede implementar en diferentes niveles, incluir diferentes objetivos y estar basada en diferentes motivaciones, reflejar diferentes clasificaciones de lasnecesidades educativas especiales y proveer servicios en diferentes escenarios. Las metas específicas se pueden centrar ya sea en los avances logrados en los resultados educacionales y en la calidad de la educación, o bien en la autonomía, autodeterminación, proporcionalidad, satisfacción de los usuarios o alternativas de parte de los padres. Algunas de estas metas pueden ser incompatibles y generar tensiones. De igual modo, los motivos para la Educación para Todos pueden nacer de la falta de satisfacción con el sistema, las inquietudes económicas o respecto de la asignación de recursos, o bien de una visión centrada en la reforma educacional. Por último, los servicios implícitos en las necesidades educativas especiales se pueden considerar como una secuencia continua de opciones de colocación (enfoque de múltiples vías), un sistema de educación diferenciada (enfoque de dos vías) o una secuencia continua de servicios dentro de una única colocación, la escuela o sala de clases de educación general (enfoque de una vía). La Educación Integrada se puede entender como el conjunto de variantes generadas a pa rtir de estos diferentes objetivos, niveles, sistemas y motivos.
A fin de comprender la exclusión y las estrategias para avanzar hacia la integración, es necesario examinar las investigaciones sobre políticas y prácticas en el nivel microeconómico (escuelas y comunidades), nivel mesoeconómico (sistemas educacionales y servicios de apoyo de organismos externos) y nivel macroeconómico (políticas nacionales e internacionales y legislación nacional).
http://pdi.cnotinfor.pt/recursos/Logrando%20la%20educacion%20para%20todos.pdf













ANA KAREN ALFONSO NAVARRO
Concepto y expectativas del docente respecto de sus alumnos considerados con necesidades educativas especiales
Andrés Mares Miramontes1, Rodrigo Martínez Llamas2 e Hilda Rojo Sabaleta3
La atribución de características para referirse al alumno considerado con necesidades educativas especiales (NEE) en calidad de diferente, por parte del profesor, comúnmente conlleva consecuencias psicológicas y sociales para el niño. En muchas ocasiones esto agrava la problemática que pudiera mostrar el alumno y en otras da lugar a que se presente, cuando probablemente no existía. Muchos de los valores a partir de los cuales se califica a las personas se promueven en la familia; sin embargo, en la escuela se formaliza el empleo estigmatizante de las acciones clasificatorias. El docente como personaje central de la enseñanza escolarizada, sin reconocerlo, en su práctica educativa habitual puede propiciar que sus alumnos terminen asumiendo como una verdad las valoraciones hechas sobre ellos dentro del salón de clases.
Son innegables las diferencias entre cada alumno, no obstante el sentido dado a éstas facilitará u obstaculizará su proceso de integración y aprendizaje. En su afán por homogeneizar al grupo, el profesor emplea diversos recursos didácticos, los cuales terminan realzando las diferencias entre los alumnos debido a que constituyen prácticas impregnadas de valores y juicios personales, aunque como parte del ejercicio docente, comúnmente representan una herramienta infalible para establecer el control necesario sobre el grupo escolar. De ahí que para los directivos escolares el control sea una de las tareas que cualquier maestro debe resolver como condición para desarrollar el trabajo pedagógico (Fierro, 2005:133). Por ello, la actitud del docente hacia los alumnos se valida con base en el criterio de autoridad educativa en la que está implicada tanto la definición del alumno, fundamentada en la caracterización que de ellos hace, como la posibilidad que se espera en cuanto a su adaptación y desarrollo en el ámbito escolar.
Estudios como los de Brophy (1998); Ferreiro (2002); LeRoux (2001); Rist (1970) y Spitz (1999) –enfocados en analizar las expectativas de los docentes en relación con factores como: raza; estrato socioeconómico de los estudiantes; su rendimiento académico; pertenencia a grupos étnicos, minoritarios, marginados; y fundados en la interacción docente–alumno, particularmente en los mensajes que los profesores trasmiten a los estudiantes en el interior de las aulas– han encontrado que las expectativas del maestro acerca de sus alumnos y el tipo de interacción que guarda con ellos están en función del rendimiento académico, los niveles de pobreza e interés por la escuela de los estudiantes, así como de las representaciones sociales que tienen los profesores de sus alumnos.
En este sentido, las expectativas de los docentes sobre sus alumnos, producto del concepto que tienen de ellos, pueden convertirse en un cumplimiento del pronóstico de rendimiento académico y disciplina escolar; por lo cual se comprende que una expectativa da lugar a un comportamiento consecuente con ésta (Finn, 1972:387–410). Por ejemplo, ser indisciplinado, como comportamiento diferente a la normatividad escolar, recibe de este medio dicha etiqueta (Ortega, 2004:29), la cual activa un determinado estereotipo de conducta y las expectativas resultantes de ello, trasmitiéndose al así nombrado a través de la interacción, de tal modo que al alumno comúnmente no le queda más remedio que seguir el camino señalado para él.
Precisamente, un juicio acerca del alumno predispone el comportamiento ulterior del docente, dando lugar a que aquél se oriente y termine asumiendo un rol consecuente con tal valoración, lo cual no sólo implica que lo perciban en la forma como es definido sino, además, que él asuma esa definición para consigo mismo. De esta manera, se manifiesta que la desacreditación hacia los niños clasificados como alumnos con dificultades de aprendizaje, no se limita al aspecto académico, sino también abarca el concepto total de sí mismo (Battle, 1979:212–214; Cooley y Ayers, 1988:174–178; Grolnick y Ryan 1990:177–184).
Por consiguiente, los pocos éxitos de estos niños se explican a partir de las acciones de otras personas, y sus fracasos los atribuyen a su carencia de habilidades (Dweck, 1975:674–685; Stipeck y Weisz, 1981:101–137). En cuanto a su conducta social, los consideran con un comportamiento excesivamente fuera de lugar y con serias dificultades para relacionarse, por ejemplo los han referido en función de agresión, falta de atención, hiperactividad, auto concepto negativo, malas relaciones interpersonales y problemas emocionales (Cortés, et al. 2007:3–6; Dos Santos, et al. 2003:713–720). Por ello, en muchas ocasiones las dificultades que presentan estos niños resultan de la condición psicológica conferida por el personal escolar, más que de una verdadera incapacidad o falta de conocimientos (Bender, 1985:100–102; Bender y Golden, 1988:55–61).
En los hechos, algunos antecedentes para que el maestro forme sus propias expectativas son, entre otros, el género, información de profesores anteriores, reportes médicos o psicológicos, características físicas, aprovechamiento escolar previo, clase socioeconómica, información proporcionada por los padres, problemáticas familiares y formas de relación social.
Consecuente con ello, el profesorado atribuye las causas de la disrupción en clase a factores fuera de su control y centrados en la familia, el carácter personal del alumno, el contexto sociocultural, etcétera; es decir, a factores ajenos a su intervención docente (Fernández, 2001:19–20).
En este sentido, los docentes tienden a evaluar la capacidad del alumno con base en el grado de conocimiento y aceptación que tienen respecto de él. Cuando conocen su entorno familiar, comúnmente, piensan que poco se puede hacer por estos niños y, en consecuencia, reducen sus expectativas hasta llegar a pensar que únicamente alcanzarán los niveles más bajos profetizados. Sin embargo, también se debe reconocer que el profesor a veces se encuentra más atareado con los múltiples problemas conectados al desempeño de sus funciones y, aunque emplea lo mejor de sus talentos, tiene a su cargo muchos alumnos y cuenta con poco tiempo para dedicarle a cada uno de ellos. Al respecto, la obra de Fullan y Hargreaves (1996) da cuenta de la desmotivación de los docentes ante los programas de innovación educativa debido a la falta de movilidad en su rol, la sobrecarga de trabajo sentida, soluciones inadecuadas y reformas educativas frustradas, desaprovechamiento de competencias e indiferencia de la incompetencia, así como al aislamiento vivido dentro de la escuela. A ello añadiríamos la insuficiencia de medios diversos para llevar a cabo la tarea de innovación en el contexto de la integración educativa.
Consideramos que para muchos docentes los conceptos de valores y poder no son de importancia, sin embargo son parte de su tarea diaria dentro del aula, porque emprenden su labor con la idea de que lo enseñado es recomendable para los alumnos y asumen el derecho para enseñarlo a su modo; además, la escuela ofrece apoyo para que estas ideas legitimen su rol dentro del sistema institucional.
Además de lo anterior, hay que recordar que los conceptos de habilidad, conocimiento e inteligencia son productos sociales y el fracaso escolar procede de ellos (Colin, 1998; LeRoux, 2001; Shakespeare, 1994). De ahí que la idea asumida por los docentes respecto de tales conceptos se convierta en profecía que se cumple, es decir, el éxito y el fracaso escolares son, en muchas de ocasiones, el resultado de la definición que ellos sustentan.
En este orden institucional, la indisciplina, al igual que la inteligencia, es conceptuada como un incumplimiento de criterios y límites establecidos. Esto, tomando en cuenta que el comportamiento disciplinado se fundamenta en dos ejes: obediencia y respeto. El primero supone la observancia de tres normas básicas: guardar silencio, poner atención y trabajar sentado en su lugar, de acuerdo con las indicaciones del maestro. El segundo significa dirigirse de forma respetuosa y considerada hacia los compañeros y autoridades, así como hacia sus pertenencias, prescindiendo de insultos, golpes, burlas, destrucción o robo de objetos, maltrato del mobiliario o instalaciones escolares, así como convenciones escolares sobre el arreglo personal, tal como es referido por Fierro (2005:1113–1114) y Furlan (2003:245–306).
La indisciplina escolar también es considerada como cualquier acto que perturba las expectativas sociales, que deteriore o interrumpa el proceso de enseñanza–aprendizaje. Por ello, el comportamiento agresivo o disruptivo constituyen los aspectos más significativos de la indisciplina (Calvo, 2003:54–73). Incluso, la noción de indisciplina en la actualidad tiende a ser sustituida por la de violencia, situación que, de acuerdo con Furlan (2005:636), trae consigo que disminuya la capacidad de trabajo pedagógico en la institución escolar y se demande la presencia de agentes del sector salud, seguridad y justicia en condición de corresponsales.
La falta de disciplina crea, entonces, la necesidad de controles sociales para prevenir y corregir la conducta considerada disruptiva, haciendo uso de sanciones y reconocimientos con base en la normatividad institucional que conduce al alumnado a comportarse en la forma demandada.
De esta manera, la rotulación hacia el alumno realizada por el docente muestra, por sí misma, cómo los controles sociales pueden crear la desviación como resultado de hechos, consecuencia de la aplicación de las reglas y sanciones al denominado trasgresor, incluyéndose en ello la manipulación estratégica de la evaluación académica del alumno rotulado. Por ejemplo, para Sús (2005:990–994), la evaluación como castigo refiere una estrategia de obtención y uso de poder que va fracturando la relación docente–alumno, dificultando la comunicación y la evaluación. El docente queda atrapado como actor rutinario con la función de atribuir acreditaciones y en ocasiones utiliza la evaluación como forma para salvar su prestigio, por lo cual, etiqueta, rotula y castiga. Por tanto, la conducta desviada termina siendo aquella que el profesor etiqueta y trata como tal. Este hecho, incluso, puede llegar a ser una profecía de autocumplimiento.
Asimismo, podemos encontrar que los docentes tratan de manera diferente a los estudiantes más adelantados y a los de bajo rendimiento durante las clases; de esta forma, una expectativa no fundamentada se confirma sencillamente porque se espera su ocurrencia; en el aula esto significa que las opiniones del maestro sobre sus estudiantes ocasionan las conductas esperadas; por lo tanto, a pesar de mostrar cambios, las expectativas de su profesor se sostendrán. Regularmente el docente está convencido de que la única función a desempeñar en el aula, es trasmitir y promover información académica y cívica, no reconoce su papel como generador y validador de tipificaciones para los alumnos y, mucho menos, de las implicaciones psicológicas y sociales de ésta.
Como es posible notar, el esfuerzo realizado para entender el impacto que tiene el comportamiento del docente sobre la conducta de sus alumnos ha sido grande, sin embargo, a pesar de la información obtenida de dicha tarea, aún queda la pregunta de cuáles son los aspectos contenidos en tal actitud y, sobre todo, cuál es su sentido en el orden institucional de la actual política de integración educativa, donde el profesor debe enfrentar a los alumnos con necesidades educativas especiales.
Lo anterior se debe a que el principio rector, en cuanto a marco de acción, de dicha política se funda en la aceptación escolar de todos los niños, independientemente de sus condiciones físicas, intelectuales, sociales, emocionales, lingüísticas u otras. Por lo mismo, se debe atender a alumnos discapacitados, sobresalientes, que viven en la calle, trabajadores, de poblaciones remotas o nómadas, de minorías lingüísticas, étnicas o culturales, desfavorecidos o marginados.
Es entonces que adquiere un lugar preeminente el concepto de NEE, que se aplica a todos los niños y jóvenes cuyas necesidades se derivan de su capacidad o sus dificultades de aprendizaje. Al concepto de NEE, le subyace el principio de los mismos fines educativos para todos los alumnos, aunque el grado con que cada uno de ellos los alcance sea distinto o difiera el tipo de ayuda para lograrlo. La educación escolar, por tanto, se concibe como una sola, con sus ajustes respectivos para dar respuesta a la diversidad de necesidades de los alumnos. En consecuencia, se exhorta a las escuelas a encontrar la manera de educar con éxito a todos los niños, incluidos aquellos con discapacidades graves.
De hecho, la actual política de integración coloca a los niños con NEE en el eje de la práctica educativa en tanto que, siendo el currículo regular su contexto de enseñanza–aprendizaje, el docente habrá de realizar las adecuaciones pedagógicas necesarias para que ellos superen las dificultades de aprendizaje, enfatizando en las posibilidades de desarrollo y consiguiente integración social.
De acuerdo con García (1990), el clima psicosocial de las escuelas ante esta situación es adverso, debido a que los significados y sentidos de las relaciones que expresan los valores que se mantienen entran en contradicción con los significados de las relaciones o valores que subyacen el trabajo con niños con NEE. Este autor, considera la posición en contra de la integración escolar de estos niños por parte de los docentes, como resultado de la inseguridad generada por la innovación educativa que les representa y demanda la política de integración.
Asimismo, para Tejada (1998) el obstáculo mayor en la tarea de educación escolar de alumnos con NEE está vinculado con las formas de dependencia afable de prácticas habituales, con los sentimientos de inseguridad respecto de nuevas tareas, con la fuerza del hábito, la inercia o refuerzos negativos derivados de las experiencias innovadoras. De ahí que el origen de la intransigencia por parte de docentes sea múltiple. En términos generales, los profesores prefieren lo familiar a lo extraño o nuevo, existir en un entorno reconocible donde se realice el menor cambio posible, comportarse en función de rutinas adquiridas, reaccionar de manera acostumbrada, pues estas formas dan sentimiento de confianza y seguridad.
En un estudio concerniente a las relaciones entre maestro y alumno con necesidades educativas especiales (Martínez y Acle, 1999), se plantea que éstas son concebidas por el maestro como conflictivas y disruptivas al no lograr controlar la conducta del niño. Además, se refiere la confusión de los docentes entre los problemas de conducta con los de aprendizaje o bajo rendimiento escolar porque piensan que las causas radican en el niño. Además, se aprecia que los maestros orientan al alumno hacia la atención de educación especial en lugar de su integración a la escuela regular. Por ende, dichas autoras, al igual que González (2000), Macotela, Flores y Seda, (2001) y Martínez (1999) arguyen sobre la necesidad de una formación docente apropiada para dar respuesta al trabajo escolar con alumnos con NEE.
Así pues, con base en lo expuesto, se advierte que la perspectiva de los docentes con respecto de los alumnos con NEE implica la relación de aspectos individuales y sociales, generados a partir de su interacción escolar orientada a afrontar las demandas significadas por la nueva política de integración educativa. Consecuentemente, para indagar y comprender dicha perspectiva, planteamos la necesidad de considerar las condiciones que le dan lugar y sentido, sobre todo si lo que buscamos es el acercamiento a los aspectos conformadores de esta realidad reelaborada continuamente por los actores, en una dialéctica de la acción individual y colectiva.
Por tanto, el objetivo del presente estudio se sitúa en dar cuenta tanto del modo de conceptuar por parte de los docentes al niño con NEE como, sobre todo, del sentido que le otorgan a éste y a las expectativas creadas con respecto a tales alumnos.
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-66662009000300016&lng=es&nrm=iso&tlng=es

sebastiana jimenez santiago

EDUCACIÓN Y DISCAPACIDAD

Existe un gran debate acerca de si la educación para niños con alguna discapacidad debe darse de manera discriminada o de modo inclusivo, este debate no puede ser visto a la ligera, no se puede simplemente decir hagamos una escuela inclusiva, porque en la realidad las instituciones de educación públicas especialmente en América latina sin tener inclusión ya presentan muchas dificultades, en sus métodos de enseñanza los cuales no están acorde de los cambios de la tecnología, ignorando las necesidades de los niños actuales, son escuelas masivas donde las diferencias individuales son pasadas por alto, donde se le da mayor importancia a la cantidad que a la calidad, teniendo en cuenta esto la inclusión no es la mejor alternativa, pues si en la actualidad la escuela no es un lugar donde se respete la diferencia, teniendo niños especiales se incrementaría más esta dificultad creándole más problemas a la comunidad educativa.


http://www.ladiscapacidad.com/educacionydiscapacidad/educacion.php